
Como parte de su modelo de curaduría expandida, BVREVA volvió a incluir talleres abiertos en su agenda cultural 2024 en Suiza, reforzando su compromiso con la formación artística como herramienta de vínculo comunitario y diplomático.
Este año, los talleres fueron más diversos e incluyeron colaboraciones con artistas locales y latinoamericanos residentes en Europa.
Se trabajaron temas como máscaras rituales, gráfica efímera, floritura simbólica y microaltares móviles, todo en un marco participativo, multigeneracional y multilingüe.
“El taller no fue clase, fue conversación. No hubo público, hubo comunidad.”
Las sesiones fueron acompañadas por mediadores culturales de BVREVA, que facilitaron traducción simbólica y contexto.
Así, los talleres no solo enseñaron técnicas: sembraron memoria compartida, y demostraron que el arte también puede ser un acto de hospitalidad.
