
La primera edición del programa cultural México–Suiza culminó con una velada íntima de clausura organizada por BVREVA en colaboración con aliados diplomáticos e institucionales.
El espacio —un hotel boutique en el centro de Berna— fue intervenido con flores, textiles oaxaqueños y luces cálidas, generando un entorno sobrio y ceremonial.
La noche incluyó una barra de coctelería basada en mezcal artesanal, música en vivo y un brindis final encabezado por Luis Gabriel Jiménez Hernández, quien agradeció a todos los presentes por confiar en el poder del arte como forma de encuentro entre culturas.
“Lo que construimos juntos no fue un evento: fue una relación. Lo que llevamos de regreso es alianza.”
La ceremonia fue sencilla, pero profundamente simbólica.
Un cierre que, lejos de marcar un final, activó la voluntad compartida de continuar construyendo un puente cultural sólido entre México y Suiza.
