Manuel es originario de Teococuilco de Marcos Pérez, un pueblo zapoteco de la Sierra Madre Oaxaqueña, Distrito de Ixtlán de Juárez. De niño estudiaba en la escuela local y trabajaba en el campo. Aquellas largas y solitarias tardes le dieron la oportunidad de garabatear libremente con la vara que utilizaba para arrear a sus animales; los primeros y efímeros dibujos sobre la textura de las veredas lloviznadas. Durante años circularon por su mente los dibujos que solía mirar con obsesión en un libro del grabador, ilustrador y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada, estampa que lo definiría para siempre: cuando creciera sería dibujante. Aunque su trabajo se ha multiplicado en diversas técnicas, sus argumentos siempre abrevan de aquellos paisajes interiores. Su pintura es un homenaje permanente a su gente y la punta de lanza de un trabajo de conciencia y acción social que promueve valores fundamentales. Su trabajo artístico se ha expuesto en museos, centros culturales y galerías de distintas partes de la República Mexicana y el extranjero. Su obra refleja sus más fervientes convicciones: es honesta, genuina, creativa, dinámica, fresca, alegre, inesperada y virtuosa. Sus trabajos son un campo productivo de figuras y situaciones bucólicas/surrealistas.















